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Nuevas formas de disfrutar del cine

¿Se ha preguntado alguna vez qué ocurre cuando una película termina? Quizá no parezca muy halagüeño el futuro para un personaje que habita en el celuloide perpetuado a la oscuridad de un almacén. No obstante, hay quienes creen en las segundas oportunidades y que están reinventando la manera de consumir el séptimo arte. Según el Ministerio de Cultura, en el período 2005-2014 el total de salas ha disminuido en 342 unidades. Pero a grandes males, mejores son las soluciones.

Ecozine - Triodos Bank

Algunas de las iniciativas proponen temas alternativos a los que se ofrecen en las salas convencionales, como el medioambiente o de género.

Si la cuestión es renovarse o morir, el resurgir del cine ha pasado por ampliar su oferta. Esto lo ha entendido gran parte del sector de proyecciones cinematográficas, que de un tiempo a ahora ha incluido en su cartelera otros formatos como conciertos, ópera o eventos deportivos. Y así, al igual que Mahoma no tiene que ir a la montaña, ya no es necesario estar en Milán para disfrutar de la Filarmónica della Scala, porque se emite en una sala de cine.


Existen novedosas iniciativas que trasladan el protagonismo y responsabilidad de la sesión de cine al público. El crowdticketing, por ejemplo, elimina la figura del espectador pasivo y le otorga a él mismo el poder de escoger qué es lo que quiere ver. Es decir: si usted quiere revivir Grease, solo tiene que crear un evento en una de las distintas plataformas habilitadas para ello (en el mundo se contabilizan cerca de una decena) y escoger el día y la ciudad donde se proyectará. Si los mínimos de asistencia se cubren, el evento sale adelante.

Por otro lado, en un entorno cambiante, incluso algunos cines empiezan a ofrecer sesiones de sing-along, que fusionan las experiencias del cine y del karaoke, con el público uniendo su voz a la de las estrellas de las películas musicales.

Segundas oportunidades que fueron buenas

Phenomena Experience - Triodos BankAlgo más sencilla es la propuesta de los cines barceloneses Phenomena Experience financiados por Triodos Bank. En ellos se combina la proyección de grandes clásicos y reposiciones con los últimos estrenos. Su aspecto como “un cine de los de antes” invita a pensar que en cualquier momento uno podría toparse con Rocky o Vito Corleone al girar en una de las esquinas del edificio. “Por nuestra pantalla han pasado desde grandes clásicos hasta blockbusters contemporáneos”, indica Nacho Cerdá, director del proyecto.

“La sala cuenta con una de las pantallas más grandes del país” explican y añaden que “Santiago Segura o Alejandro Amenábar han impartido clases magistrales en este espacio”. Porque el cine no solo se centra en las proyecciones, también ofrece la opción de ser alquilado para distintos eventos.

De reinventarse también saben un grupo de antiguos compañeros de trabajo que, en la búsqueda de un reciclaje laboral, decidieron rescatar del olvido una de las salas de cine del centro comercial Burgocentro II de Las Rozas de Madrid. Triodos Bank escuchó su propuesta, “cuando otros bancos no lo hacían”, afirma Yolanda García, una de sus fundadoras, que junto al resto de sus socios y con financiación de banca ética abrió en 2014 las puertas de los cines Séptimo Oficio. “Es una clara apuesta cultural”, sostiene.

“Nuestros cines se diferencian fundamentalmente de las salas convencionales por su calidad y precio, el trato cercano y familiar y las butacas, que son amplias y cómodas”, indican los responsables de Séptimo Oficio. Ellos son conscientes del hueco existente en el ámbito de las proyecciones. “Intentamos tener una oferta variada para todo tipo de públicos incluyendo las reposiciones o el cine independiente, entre otras cosas”, dicen. Y es que en este cine conviven los estrenos convencionales con emisiones de fútbol, “con una audiencia importante”, y de piezas de ballet, “en proceso de crecimiento”.

Cines Séptimo Oficio - Triodos Bank

El giro en la manera de consumir el cine no solo se centra en las proyecciones, las salas también pueden reinventarse.

El cine de lo invisible

Aquel que quiera darle una vuelta a la gran pantalla convencional puede que encuentre su lugar en EcoZine. “Desde hace ya varios años ha surgido una manera de hacer cultura enfocada en el medio ambiente y en la temática social, y el cine forma parte de esa nueva cultura”, explica el director de este festival, Pedro Piñeiro. En este festival, que se celebra cada año en Zaragoza, impera una temática muy variada cuyo tratamiento difícilmente puede encontrarse en producciones comunes. “Nos llegan películas sobre desigualdad, relaciones de género o acceso al agua”, explica su portavoz, y añade que predominan aquellas películas que “hablan de cooperación frente a la competencia”.

Ecozine 2015 - Triodos BankEl proyecto coincide con los valores de Triodos Bank. “Siempre ha sido una opción adecuada a nuestra manera de entender las relaciones, incluidas las de financiación”, explica. Porque el desarrollo del proyecto es arduo: “Las dificultades económicas son un auténtico obstáculo y muchas veces hay acuerdos entre distribuidoras y propietarios de las salas, que penalizan la entrada de este tipo de cinematografía”.

Con todo, la iniciativa avanza viento en popa y establece uno de sus objetivos a medio plazo, “hacer de EcoZine una pantalla abierta durante todo el año, acompañando las proyecciones con un programa pedagógico”.

El aprecio del espectador no ha caducado

“Pensamos que el público nunca ha perdido la fe en el cine”, afirman los responsables de Séptimo Oficio, “pero son tiempos en los que toca adaptarse a ambos lados de la pantalla”. En EcoZine coinciden con la primera afirmación y añaden que “el público busca otros formatos y temas; los espectadores buscan ocio, pero también están necesitados de modelos”.

Ambos están hablando de encontrar ese algo diferenciador de lo que ya se ofrecía antes. De la reinvención, por ejemplo, nace el interés de Séptimo Oficio por “acercar al público otro tipo de material que no puede encontrar en cines convencionales, que anteponen excesivamente el beneficio económico a la difusión de la cultura”.

Gracias a proyectos como estos, el cine se enriquece con otras formas de consumo. Porque ya es posible revivir en la gran pantalla la vuelta de E.T. el extraterrestre a su casa. O disfrutar de un partido de fútbol a gran escala desde una cómoda butaca. El cine se renueva y el espectador no ha dejado de querer cine. Pero, y atendiendo a Séptimo Oficio, “hace falta fomentar una educación que sepa apreciar más el valor de la cultura”.

Estas son solo algunas iniciativas o salas de exhibición que proponen otra forma de acercarse al cine con una mirada innovadora. ¿Conoce alguna otra propuesta que invite a reinventar el séptimo arte?