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El vigilante del vigilante de la playa, tecnología que salva vidas

“El mar es dulce y hermoso pero puede ser cruel”, decía Ernest Hemingway en “El viejo y el mar”. La ferocidad del agua traducida en datos deja cifras como los 414 ahogados en España entre enero y diciembre de 2015, según la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS). El 58% fue en playas, el 13% en piscinas y el 11% en ríos.

Las cifras de estos 324 hombres y 90 mujeres que perdieron la vida en el agua es algo que preocupa especialmente a los promotores de Patentes de Cala Cerrada. Se trata de una empresa de Andalucía que ha ideado un dispositivo para garantizar la vida y seguridad del rescatador en un auxilio en el agua. “Estamos convencidos de que entrar en el agua en cualquier circunstancia para salvar la vida a un tercero conlleva un gran riesgo por muy bien preparado que se esté, puesto que el agua no es nuestro medio natural”, explica Antonio Barrero, fundador de la iniciativa.

Punto Naranja en la playa de la Malagueta (Málaga)


“Pensamos que debería existir un dispositivo que garantizara la vida del rescatador”, recuerda el creador del sistema, que llegó a Triodos Bank a través de un amigo cliente del banco y atraído por sus valores, muy cercanos a los que los promotores de esta iniciativa quieren transmitir. El diseño del artefacto se conoce como Punto Naranja: un novedoso elemento de prevención e intervención en el socorrismo acuático.

Nuestro dispositivo garantiza la vuelta a la orilla del rescatista sano y salvo, sea este un profesional o no”, dice su creador. El Punto Naranja está provisto de una línea de vida (una cuerda plana que la persona que se zambulle en el salvamento tiene amarrada a un arnés colocado en su cuerpo) que asegura la vuelta a la orilla del rescatista y de una forma más rápida, mediante una recogida mecánica.

Playas como La Malagueta en Málaga ya disponen de su propio dispositivo de salvamento mecánico. El conocimiento de su presencia no está generalizado todavía en todos los bañistas pero, según Barrero, cada vez son más los que saben de su existencia. “Este verano pensamos cerrar contratos con algunos ayuntamientos de Almería, Granada y Málaga”, dice en referencia a su expansión y añade que esto “será un detonante para pasar de ser una innovación a una realidad cada vez más demandada”.

Un dispositivo inteligente con garantías naturales

El uso del Punto Naranja reduce el riesgo que asume el rescatista en el agua y además permite llevar a cabo un salvamento simultáneo de hasta 3 personas en peligro. Pero además de ello el dispositivo funciona de una forma inteligente. “Incorpora un canal propio de comunicaciones en primera línea de playa y se puede conectar con otros elementos que están en el mismo espacio, como una cámara de vigilancia para conocer el aforo de la playa, una boya inteligente para conocer datos del agua o una central meteorológica”, explica su promotor.

Su disposición, además, “ofrece todas las garantías de que no va a provocar otro tipo de accidentes”. Y es que el Punto Naranja ni es peligroso para el usuario ni es perjudicial para el medio ambiente. Funciona gracias a la energía solar cargada en baterías. “Estas se podrían recargar con un cable, lo que sería un coste añadido y un peligro. Sin embargo, las placas solares son limpias, ecológicas y garantizan el buen uso del dispositivo”, sostiene Barrero.

Demostración de uso - Punto Naranja

Demostración de uso del Punto Naranja en la Playa de la Malagueta de Málaga.

 

Aliado cuando el socorrista es un bañista

“El Punto Naranja nace para ser utilizado por cualquier bañista”, asiente el promotor de la iniciativa. Porque, como demuestran los datos recogidos durante el verano de 2014 por organizaciones como la Asociación Española de Técnicos en Salvamento Acuático y Socorrismo, más del 21% de las voces de alerta en el agua fueron dadas por un ciudadano. Por ello, el uso de este dispositivo no requiere un nivel de formación espacial ya que “es muy intuitivo”.

“Un socorrista debería usarlo, puesto que se puede considerar que es un Equipo de Protección Individual”, señala Barrero. El socorrista emplea para sus rescates boyas torpedo, motos acuáticas o tubos de rescate, entre otros elementos. Pero también, y en su mayoría, los rescates los realiza sin ningún tipo de material de ayuda. “Cuantas más herramientas tengan los socorristas a su alcance, mejor”, referencia Barrero.

Una playa segura las 24 horas

En el mercado actualmente el Punto Naranja es el único dispositivo disponible a pie de playa las 24 horas del día los 365 días del año. Barrero incide en que el profesional del socorrismo tiene una jornada laboral delimitada en el tiempo y que por ello hay temporadas en las que las playas no están vigiladas. “Muchas de las víctimas mortales fallecen sin que haya delante un socorrista para ayudarle”, dice. De hecho, el 77% de los casos de ahogamiento en 2015 se produjeron cuando no había vigilancia, según la RFESS.

A pesar de que la instalación del elemento tiene varios enemigos (como las zonas rocosas o las mareas) sus promotores buscan siempre una solución segura en cada uno de los casos. “Estamos trabajando en la adaptación del dispositivo a un vehículo eléctrico y que no contamine”, señala Barrero aludiendo a aquellas playas donde la diferencia entre la bajamar y la pleamar es tan grande que, de estar fijo en Punto Naranja en un mismo lugar, ocasionalmente quedaría demasiado lejos para su uso.