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Crowdfunding para huertos escolares: cómo apoyar una educación innovadora

¿Para qué sirve mantener un gallinero en una escuela? ¿Qué puede enseñar un compostero a los alumnos sobre el proceso de la vida y el reciclado de materia orgánica? Los estudiantes de la Escuela IDEO de Madrid y el CEIP Federico García Sanchiz de Alzira (Valencia) se encuentran cerca de averigüarlo.

CEIP Federico García Sanchiz - Huertos Educativos Ecológicos

Ambos centros educativos han sido los primeros en lanzar su campaña en Financia mi huerto, una plataforma pionera de crowdfunding para huertos escolares puesta en marcha por la Fundación Triodos, con la colaboración de la Asociación Vida Sana.


En la propia herramienta, que forma parte de la página Huertoseducativos.org, se pueden examinar las actividades y equipamientos a las que destinarán las microdonaciones y, por supuesto, realizar aportaciones desde 1 euro para alcanzar el presupuesto previsto.

Financia mi huerto conecta la necesidad de recabar fondos de centros educativos para sus huertos escolares ecológicos con todas aquellas personas que quieren colaborar en el desarrollo de una educación más innovadora y diferente. Por otro lado, y más allá del aspecto financiero, esta iniciativa económica busca fomentar el fortalecimiento de los vínculos de la comunidad formada por centros, alumnos, padres, profesores y tejido comercial y social de la zona con el desarrollo de unos proyectos que cada uno de los “mecenas” sentirán como suyos.

Un gallinero para cambiar la escuela

El CEIP Federico García Sanchiz puso la primera semilla de su huerto hace ya unos años, justo tras la inauguración de sus nuevas instalaciones. Hoy, los alumnos participan en la limpieza, abono, plantado, riego, recogida y otras tareas hortelanas de cinco parcelas.

Un hecho revolucionó las actividades el año pasado. “Nos ofrecieron la oportunidad de disponer durante un par de semanas de un pequeño gallinero que una empresa nos ofreció instalar en el patio del colegio. Este hecho cautivó al alumnado y, a principio de curso, todos nos preguntaban dónde habíamos llevado las gallinas. Nos dimos cuenta de que las echaban de menos”, recuerdan ilusionados los responsables del huerto del Federico García Sanchiz.

Las donaciones recogidas gracias a su campaña de crowdfunding se destinarán a instalar un gallinero y adquirir ejemplares que se conviertan en los primeros habitantes permanentes del huerto escolar. “Tuvimos un sueño relacionado con nuestro deseo de tener una escuela de vida, ecológica, pública y de la máxima calidad posible. Nos planteamos introducir una zona para criar aves y que formaran parte de la vida de nuestro alumnado”, comentan en el colegio.

La incorporación de estos pobladores con plumas posibilitará que los alumnos descubran nuevas experiencias, aprendizajes y formas de vida alternativas. También desarrollarán tolerancia y sensibilidad conforme se responsabilizan del cuidado de los animales.

El huerto integral

La Escuela Ideo también ha lanzado una campaña para captar fondos que le ayuden a convertir su huerto en un proyecto mucho más completo. En concreto, el centro madrileño, que ha contado con financiación de Triodos Bank, quiere instalar “bancos para crear una zona de reunión y actividades, una compostadora para gestionar parte de los residuos orgánicos y una mesa elevada de cultivo para mejorar los recursos sostenibles”.

Los responsables del huerto, con Pablo Llobera a la cabeza, y los alumnos también pretenden realizar, gracias al dinero donado por sus mecenas, un prototipo de jardín vertical.

Para la Escuela Ideo, que se verá apoyada en todas las acciones por el Colectivo Basurama, “el huerto es uno más de nuestros recursos educativos, al mismo nivel que el aula de informática o los espacios dedicados al laboratorio, educación física o biblioteca. En su caso, los estudiantes visitan el huerto cada quince días para trabajar temáticas diferentes, “desde experiencias de aprendizaje vivencial y experimental hasta expresión corporal y emociones, poemas, canciones y tradiciones populares”, como aclara Pablo Llobera.

Una web con espíritu colaborativo

La página web de Huertos Educativos Ecológicos no solamente alberga la plataforma de crowdfunding para colegios de la Fundación Triodos, sino que también interioriza el carácter colaborativo de este innovador medio de financiación.

En este espacio, los centros educativos comparten sus experiencias sobre huertos escolares, en forma de artículos, y todas las actividades que en ellos realizan sus alumnos. Toda la comunidad educativa que lo desee puede comprobar qué llevan a cabo y cómo lo hacen en cada centro y lanzarse así a diseñar su propio huerto cargado de actividades para los estudiantes.

El siguiente paso podría ser animarse a participar en el Premio Huertos Escolares Ecológicos organizado por la Fundación Triodos y la Asociación Vida Sana. Casi 300 colegios e institutos de toda España ya lo han hecho en las dos ediciones celebradas hasta la fecha.

Para más información, entre en www.huertoseducativos.org y siga el perfil de Twitter: @huertoeducativo. Todos los centros interesados en compartir sus experiencias pueden escribir a fundacion@triodos.es.