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Cosmética con productos naturales

Imagen de Weleda, firma especializada en productos naturales

Cosmética ecológica, productos de higiene sin parabenes… son elementos que demuestran que cuidar el entorno no representa siempre un esfuerzo o una renuncia, sino que también puede ser un saludable placer.

Poco a poco ganan popularidad alternativas naturales para productos que son de uso común y a los que algunas firmas se dedican ya de forma exclusiva. Como, por ejemplo, La Rueda Natural, empresa granadina especializada que, como detalla su responsable María Quiroga, comercializa “cosmética bio, inciensos, ambientadores a base de aceites esenciales de cultivo ecológico y velas artesanales sin tratamientos químicos y libres de parafina, entre otros productos”.

“Los ingredientes de los productos de cosmética natural no provienen de transgénicos ni derivados del petróleo”, como serían las parafinas, explicaba por su parte José Abizanda, cofundador de Karicia Natural en la revista El Color del Dinero. Ni contienen parabenes, que “no dejan transpirar la piel correctamente”.

Por el momento, advierte Teresa Salcedo, directora de Comunicación de Weleda, “legalmente la denominación cosmética natural no está regulada” y muchas compañías de cosméticos utilizan “cantidades mínimas de sustancias naturales que se pierden en un mar de químicos” solo “porque está de moda”. No obstante, se consideran productos de cosmética natural los procedentes de substancias naturales al menos en un 95%.

Aprovechar mejor los productos del campo

Belleza consciente es el lema de Ecoestética, proyecto de la Asociación Vida Sana con apoyo del Fondo Social Europeo para impulsar la cosmética natural al tiempo que se promueve la agricultura ecológica y el empleo.

La iniciativa nos descubre que los cosméticos naturales no se elaboran únicamente con elementos como las plantas aromáticas y medicinales de producción ecológica. También se aprovechan elementos de frutas y cereales que de otro modo se desecharían. Por ejemplo, las cascarillas del arroz o el hueso de frutas como el albaricoque, que se utilizan para productos de peeling corporal.

Un hecho más que habla en positivo, también en cuanto a sostenibilidad, sobre la cosmética natural.

En el fondo, ¿no es lógico que si queremos cuidarnos a nosotros cuidemos también el entorno?