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Cuando 1+1 es más que 2: una historia de colaboración

adasdas

Encuentro con fruto inesperado entre 2 vecinos muy distintos

Apenas les separan 35 kilómetros, los que hay entre Vilanova de Arousa y Pontevedra, pero estas dos empresas con espíritu social no parecían destinadas a encontrarse.

La primera lleva más de un siglo mirando al mar, utilizando artes de pesca tradicionales e ingredientes ecológicos para ofrecer unas conservas de pescado de calidad sin depredar el medio.

La segunda concentra su creatividad en la intimidad de su estudio audiovisual y editorial, de donde salen producciones de animación y libros ilustrados que alimentan la imaginación de niños y adultos en todo el mundo, gracias a sus múltiples traducciones.


Pero, ¿cuándo se encontraron la sensibilidad marina con la artística y para qué? Representantes de Conservas Antonio Pérez Lafuente y de OQO Editora estaban entre los clientes de banca ética que compartieron uno de los Encuentros con valores de Triodos Bank. El banco organiza estos eventos itinerantes con el objetivo de fomentar el diálogo y potenciar las sinergias que puedan surgir entre sus clientes, que comparten su compromiso por un mundo mejor.

El encuentro donde coincidieron ambas empresas gallegas tuvo lugar en el estudio de OQO, en Pontevedra. Y fue en medio de su universo de coloridas figuras que cobran vida en sus películas donde surgió una idea común.

“Nos llamaron la atención sus proyectos, utilizando la técnica de stop motion, nos explica Juan Pérez-Lafuente, de la empresa familiar pesquera. La presentación de OQO y el taller dónde se pudo ver cómo transmiten historias y emociones a partir de muñecos y objetos les convenció. “En la charla posterior con ellos surgió la posibilidad de emplear algo de aquello para destacar nuestros valores. Somos reacios a hacer publicidad directa, creemos que tiene más sentido promover actividades con interés medioambiental o cultural que transmitan los principios de la empresa”, subraya Lafuente.

El fruto: una pieza artística y educativa accesible a todos, donde se puede ver y sentir el valor de la pesca artesanal en sus escasos 5 minutos de duración. Y también una muestra del poder de la colaboración, que abre nuevas oportunidades y en la que, como dicen algunos, la suma de uno más uno suele ofrecer un resultado mayor que dos:

¿Será el puente de una colaboración mayor entre estos dos proyectos de mar y tierra?

Además de la contribución para mostrar el esfuerzo y el cuidado que hay detrás de cada lata de atún o de sardinas de Pan do Mar, la marca de Antonio Pérez Lafuente, permanece la huella y el enriquecimiento de un encuentro inesperado. “Nos queda la experiencia de trabajar con estos artistas; es admirable que, en un lugar sobre el papel tan alejado de los centros donde se ‘cocina’ el sector cultural, algunos se empeñen en llevar adelante empresas culturales de tanta calidad”.

¿Ha conocido alguna empresa o iniciativa nueva gracias a Triodos Bank? Cuéntenos su historia.